Jamás pensé que a mis 59 años podía ganar, por segundo año consecutivo, el Campeonato del Club del PWCC, en la primera categoría.
La verdad es que sólo se explica por la férrea aplicación de mi Método Mental, y mis cuatro años haciendo preparación física, los que me permiten estar muy relajado, claro, tranquilo, y sin nervios en los momentos de mayor presión. Estuve "In the Zone" desde la clasificación hasta la final que jugué contra un brillante jugador como es Diego Lizana.
En la clasificación hice un muy buen 74 para clasificar segundo, y para mi desconsuelo me tocó en el primer match contra Benjamín Bull, un gran jugador, múltiple Campeón del Club, pero que jugó mal la clasificación. El Mín me había ganado siempre en previos encuentros de Match Play, y es muy difícil de ganar.
Apasionado por el golf desde hace 65 años, tema del que escribo aquí y en otros medios bajo el título "Golf es 80% mental". Además comento sobre otros asuntos de actualidad.
http://www.terencecook.com/2012/01/taller-tactica-mental-personalizada-tmp.html
lunes, 3 de mayo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
El valor de la Planificación
UNA BUENA PLANIFICACIÓN DE CADA TIRO ES CRÍTICO PARA HACER MENOS PALOS, Y MANTENERSE "IN THE ZONE".
Han pasado un poco más de cuatro meses desde que Colombia nos arrebató el Título Sudamericano Senior en Los Leones.
No soy partidario de rememorar los desastres, pero en este caso haré una excepción, ya que creo que he descubierto algo muy fundamental en el Golf.
En esa ocasión, estabamos liderando cómodamente el Campeonato faltando 7 hoyos. Cambié mi planificación en el hoyo 13 de Los Leones (decidí pegar el Driver en vez de madera 3), e hice un triple bogey, después de quedar injugable en un cross bunker. Al final, este error me significó salir de mi método mental, y me subí 7 palos en los últimos 7 hoyos. Hice un 80, cuando pudo ser un fácil 74. Al final perdimos por dos palos.
Todo partió por un error de planificación.
Ahora, cuando uno planifica lo que va a hacer en la cancha, ya sea en las rondas de práctica, o durante el juego mismo, está haciendo algo realmente simple. De hecho, es lejos la actividad más fácil que tiene que hacer un golfista en su esfuerzo por hacer pocos palos.
Algunos ejemplos:
Han pasado un poco más de cuatro meses desde que Colombia nos arrebató el Título Sudamericano Senior en Los Leones.
No soy partidario de rememorar los desastres, pero en este caso haré una excepción, ya que creo que he descubierto algo muy fundamental en el Golf.
En esa ocasión, estabamos liderando cómodamente el Campeonato faltando 7 hoyos. Cambié mi planificación en el hoyo 13 de Los Leones (decidí pegar el Driver en vez de madera 3), e hice un triple bogey, después de quedar injugable en un cross bunker. Al final, este error me significó salir de mi método mental, y me subí 7 palos en los últimos 7 hoyos. Hice un 80, cuando pudo ser un fácil 74. Al final perdimos por dos palos.
Todo partió por un error de planificación.
Ahora, cuando uno planifica lo que va a hacer en la cancha, ya sea en las rondas de práctica, o durante el juego mismo, está haciendo algo realmente simple. De hecho, es lejos la actividad más fácil que tiene que hacer un golfista en su esfuerzo por hacer pocos palos.
Algunos ejemplos:
lunes, 5 de octubre de 2009
¡ IN THE ZONE !!!!! Campeón del Club PWCC 2009
Gané el Campeonato del Club del Prince of Wales Country Club (categoría máxima) por tercera vez. Lo hice 33 años después de la primera vez que gané, en 1976. También gané en 1994.
Una anécdota: para la semi, y la final, llevé al mismo caddie que en 1976, el querido Héctor (Luchito) González.
No hubiera podido ganar si no hubiera utilizado mi método mental, el que me permitió sacar adelante el Campeonato, especialmente en la final a 36 hoyos contra mi amigo y partner de toda la vida, Felipe Taverne. Creo que el hecho que Felipe y yo hayamos llegado a la final demuestra lo lindo que es el golf. No hay otro deporte donde uno pueda seguir competitivo rozando los sesenta años.
No hay duda que mi método mental fue la razón por la que pude ganar. Felipe que no estuvo en un buen día, es un contendor temible que puede dar vuelta un partido en cualquier momento. Antes, yo hubiera "arrugado", y el Método me permitió mantener mi performance, a pesar de un par de momentos críticos, cuando pensé que se me iba el partido.
Lo que pasó fue lo siguiente:
Una anécdota: para la semi, y la final, llevé al mismo caddie que en 1976, el querido Héctor (Luchito) González.
No hubiera podido ganar si no hubiera utilizado mi método mental, el que me permitió sacar adelante el Campeonato, especialmente en la final a 36 hoyos contra mi amigo y partner de toda la vida, Felipe Taverne. Creo que el hecho que Felipe y yo hayamos llegado a la final demuestra lo lindo que es el golf. No hay otro deporte donde uno pueda seguir competitivo rozando los sesenta años.
No hay duda que mi método mental fue la razón por la que pude ganar. Felipe que no estuvo en un buen día, es un contendor temible que puede dar vuelta un partido en cualquier momento. Antes, yo hubiera "arrugado", y el Método me permitió mantener mi performance, a pesar de un par de momentos críticos, cuando pensé que se me iba el partido.
Lo que pasó fue lo siguiente:
sábado, 8 de agosto de 2009
Comprobación científica
Sigo usando un método mental cuando estoy en la cancha, y me sigue dando excelentes resultados.
Es claro, eso sí, que en este apasionante y complejo juego jamás va a existir un método que permita un éxito en todas las oportunidades. Son demasiadas las variables que entran en juego para que algún método sea infalible. Basta recordar lo que le pasó a Tom Watson en el reciente British Open. Hizo todo bien, pero la hazaña más grande de la historia del golf mundial, se le escapó de las manos por un tiro que voló algunos centímetros demás, o una sutil ráfaga de viento que le jugó una inesperada mala pasada.
En consecuencia, el Golf requiere de altos niveles de paciencia. Pueden pasar semanas, o incluso meses, en que "las cosas no se dan", por situaciones de escasos milímetros. Putts que antes caían, ahora quedan en los bordes, o el fatal tiro "raro" que echa a perder una excelente vuelta. Cuando esto sucede, hay que tener mucha paciencia, y tener la tranquilidad de que los buenos momentos volverán en cualquier momento. Lo que no es recomendable es iniciar procesos de experimentación, producto de la desesperación. Esto es especialmente válido con el putter.
Como ya hemos visto, mi método mental se basa en que lo clave para jugar buen golf bajo presión está en la capacidad para "switchearme" al lado derecho del cerebro. El lado izquierdo es malo para el golf porque es demasiado lógico, demasiado "adulto" y demasiado negativo. Piensa en lo que sucedió en el pasado (ej: me fuí al agua en este hoyo el otro día), o en lo que pasará en dos hoyos más. Por otra parte, el hemisferio derecho gobierna la mente subconciente que es es mucho más positiva y creativa. Está en el presente, visualiza mejor las soluciones a un problema, imagina muy bien y es muy creativo. Recuerda patrones y permite estar en un estado casi de ensueño ("in the zone"), óptimo para la problemática del golf competitivo.
Recientemente encontré un experimento científico realizado en EEUU con golfistas de bajo handicap que demuestran las bondades del "switcheo" hacia el lado derecho de la mente.
Unos veinte buenos golfistas participaron en el experimento controlado por la Doctora Crews de la Universidad de Arizona. Se trataba de medir la actividad cerebral a través de electroencefalogramas mientras los participantes trataban de embocar putts de mediana distancia bajo distintos grados de "presión" inducidas. Las principales conclusiones observadas fueron:
Es claro, eso sí, que en este apasionante y complejo juego jamás va a existir un método que permita un éxito en todas las oportunidades. Son demasiadas las variables que entran en juego para que algún método sea infalible. Basta recordar lo que le pasó a Tom Watson en el reciente British Open. Hizo todo bien, pero la hazaña más grande de la historia del golf mundial, se le escapó de las manos por un tiro que voló algunos centímetros demás, o una sutil ráfaga de viento que le jugó una inesperada mala pasada.
En consecuencia, el Golf requiere de altos niveles de paciencia. Pueden pasar semanas, o incluso meses, en que "las cosas no se dan", por situaciones de escasos milímetros. Putts que antes caían, ahora quedan en los bordes, o el fatal tiro "raro" que echa a perder una excelente vuelta. Cuando esto sucede, hay que tener mucha paciencia, y tener la tranquilidad de que los buenos momentos volverán en cualquier momento. Lo que no es recomendable es iniciar procesos de experimentación, producto de la desesperación. Esto es especialmente válido con el putter.
Como ya hemos visto, mi método mental se basa en que lo clave para jugar buen golf bajo presión está en la capacidad para "switchearme" al lado derecho del cerebro. El lado izquierdo es malo para el golf porque es demasiado lógico, demasiado "adulto" y demasiado negativo. Piensa en lo que sucedió en el pasado (ej: me fuí al agua en este hoyo el otro día), o en lo que pasará en dos hoyos más. Por otra parte, el hemisferio derecho gobierna la mente subconciente que es es mucho más positiva y creativa. Está en el presente, visualiza mejor las soluciones a un problema, imagina muy bien y es muy creativo. Recuerda patrones y permite estar en un estado casi de ensueño ("in the zone"), óptimo para la problemática del golf competitivo.
Recientemente encontré un experimento científico realizado en EEUU con golfistas de bajo handicap que demuestran las bondades del "switcheo" hacia el lado derecho de la mente.
Unos veinte buenos golfistas participaron en el experimento controlado por la Doctora Crews de la Universidad de Arizona. Se trataba de medir la actividad cerebral a través de electroencefalogramas mientras los participantes trataban de embocar putts de mediana distancia bajo distintos grados de "presión" inducidas. Las principales conclusiones observadas fueron:
miércoles, 8 de julio de 2009
El "switcheo" al lado derecho del cerebro
Han pasado seis meses desde que escribí la cuarta parte de mi serie, Golf es 80% mental, y sigo progresando en la efectividad del método.
Gané Seniors en Araucarias con un score de uno bajo el par (72 y 69), y la verdad es que fue una excelente prueba, ya que el segundo día hubo mucha presión, con grandes jugadores como son Tom Almojuela y Michael Grasty persiguiéndome y, además, jugando conmigo en el mismo grupo, lo que tiende a acrecentar la presión.
Recientemente, ampliando mi método, he concentrado los esfuerzos en saber qué hacer entre tiro y tiro.
Lo que pasa es que el golf es uno de los pocos deportes en que uno tiene mucho tiempo para pensar entre tiros, demasiado tiempo, diría yo. Cuando uno está bajo presión, lo ideal sería no tener que esperar, y poder jugar mucho más fluidamente. Más aún, en campeonatos, el juego tiende a ser más lento aún, debido a la demora de los jugadores de los grupos que están adelante del nuestro.
Como hemos visto antes, cuando estamos bajo presión, tendemos a pensar demasiado, y el resultado es irnos al "lado izquierdo" del cerebro, el que gobierna la mente racional. Esto resulta fatal, ya que empezamos a cuantificar todo, comenzamos a pensar en lo que hicimos el hoyo anterior, y en lo que queremos hacer dos hoyos más adelante. Tendemos a pensar en la mecánica del swing y el resultado es que nos mecanizamos y rigidizamos. Tendemos a pensar en los peligros que acechan y perdemos la confianza. Al final, nada sale bien y el score es, probablemente, horrible de malo, y muy superior a nuestro performance normal, sin presión.
Bob Rotella, el famoso psicólogo del golf, le enseñó a Padraig Harrington a sonreir en la cancha porque "si estás serio, piensas demasiado, y mucho más que cuando sonries, o te ríes". En un artículo anterior expresé mi gran admiración por Felipe Aguilar porque está siempre contento y sonríe mucho en la cancha.
Ahora bien, lo que intento hacer es poder, a voluntad, "switchearme" desde el lado izquierdo del cerebro, al lado derecho. Ya sabemos que para jugar gran golf bajo presión el lado izquierdo no sirve, porque este lado del cerebro es malo para procesar mucha información simultanea. Conviene, entonces, estar en el lado derecho; el lado que gobierna la mente inconciente y que nos permite "estar" en el momento presente. El lado de la intuición, de las sensaciones, de la paz interior, el lado que permite estar "in the zone"; el capaz de recordar automáticamente los complejos patrones de tiros que hemos realizado con éxito mil veces.
Encontré un libro muy interesante escrito por una neuróloga de Harvard que a los 39 años sufrió un derrame cerebral, y que le "borró" el lado izquierdo del cerebro, pero le quedó intacto el lado derecho. Tuvo que aprender a caminar, comer, hablar y muchas otras cosas de cero, pero, en todo momento pudo apreciar y disfrutar de las tremendas bondades del lado derecho del cerebro, incluyendo cosas como paz interior, sensaciones, vizualización, patrones y otros.
La autora, en este libro cuenta su historia de recuperación y de auto observación, desde el punto de vista de su propio expertise médico. Hoy es celebridad en EEUU y frequente invitada a los más importantes programas de TV y charlas en las universidades. Pero, para mí, lo clave es el capítulo en que describe las técnicas que propone para "switchearse" del lado izquierdo al derecho, y como mantenerse lo más posible en el lado derecho.
Para mí, algunas de sus técnicas, que son muy simples, son ideales para ser usadas entre tiro y tiro en la cancha de golf y, especialmente, cuando uno está bajo presión. Alguno de mis amigos me han visto haciendo unas cosas más o menos raras ultimamente, en la cancha, entre tiro y tiro. Hasta el momento parecen funcionar, pero para no hacer el ridículo más espantoso, me las voy a guardar para mí, por un tiempo, hasta comprobar que realmente funcionen.
Gané Seniors en Araucarias con un score de uno bajo el par (72 y 69), y la verdad es que fue una excelente prueba, ya que el segundo día hubo mucha presión, con grandes jugadores como son Tom Almojuela y Michael Grasty persiguiéndome y, además, jugando conmigo en el mismo grupo, lo que tiende a acrecentar la presión.
Recientemente, ampliando mi método, he concentrado los esfuerzos en saber qué hacer entre tiro y tiro.
Lo que pasa es que el golf es uno de los pocos deportes en que uno tiene mucho tiempo para pensar entre tiros, demasiado tiempo, diría yo. Cuando uno está bajo presión, lo ideal sería no tener que esperar, y poder jugar mucho más fluidamente. Más aún, en campeonatos, el juego tiende a ser más lento aún, debido a la demora de los jugadores de los grupos que están adelante del nuestro.
Como hemos visto antes, cuando estamos bajo presión, tendemos a pensar demasiado, y el resultado es irnos al "lado izquierdo" del cerebro, el que gobierna la mente racional. Esto resulta fatal, ya que empezamos a cuantificar todo, comenzamos a pensar en lo que hicimos el hoyo anterior, y en lo que queremos hacer dos hoyos más adelante. Tendemos a pensar en la mecánica del swing y el resultado es que nos mecanizamos y rigidizamos. Tendemos a pensar en los peligros que acechan y perdemos la confianza. Al final, nada sale bien y el score es, probablemente, horrible de malo, y muy superior a nuestro performance normal, sin presión.
Bob Rotella, el famoso psicólogo del golf, le enseñó a Padraig Harrington a sonreir en la cancha porque "si estás serio, piensas demasiado, y mucho más que cuando sonries, o te ríes". En un artículo anterior expresé mi gran admiración por Felipe Aguilar porque está siempre contento y sonríe mucho en la cancha.
Ahora bien, lo que intento hacer es poder, a voluntad, "switchearme" desde el lado izquierdo del cerebro, al lado derecho. Ya sabemos que para jugar gran golf bajo presión el lado izquierdo no sirve, porque este lado del cerebro es malo para procesar mucha información simultanea. Conviene, entonces, estar en el lado derecho; el lado que gobierna la mente inconciente y que nos permite "estar" en el momento presente. El lado de la intuición, de las sensaciones, de la paz interior, el lado que permite estar "in the zone"; el capaz de recordar automáticamente los complejos patrones de tiros que hemos realizado con éxito mil veces.
Encontré un libro muy interesante escrito por una neuróloga de Harvard que a los 39 años sufrió un derrame cerebral, y que le "borró" el lado izquierdo del cerebro, pero le quedó intacto el lado derecho. Tuvo que aprender a caminar, comer, hablar y muchas otras cosas de cero, pero, en todo momento pudo apreciar y disfrutar de las tremendas bondades del lado derecho del cerebro, incluyendo cosas como paz interior, sensaciones, vizualización, patrones y otros.
La autora, en este libro cuenta su historia de recuperación y de auto observación, desde el punto de vista de su propio expertise médico. Hoy es celebridad en EEUU y frequente invitada a los más importantes programas de TV y charlas en las universidades. Pero, para mí, lo clave es el capítulo en que describe las técnicas que propone para "switchearse" del lado izquierdo al derecho, y como mantenerse lo más posible en el lado derecho.
Para mí, algunas de sus técnicas, que son muy simples, son ideales para ser usadas entre tiro y tiro en la cancha de golf y, especialmente, cuando uno está bajo presión. Alguno de mis amigos me han visto haciendo unas cosas más o menos raras ultimamente, en la cancha, entre tiro y tiro. Hasta el momento parecen funcionar, pero para no hacer el ridículo más espantoso, me las voy a guardar para mí, por un tiempo, hasta comprobar que realmente funcionen.
lunes, 13 de octubre de 2008
Bob Rotella; el valor de la confianza
Acabo de terminar el último, y muy reciente, libro del gurú del golf mental, el doctor en psicología, Bob Rotella.
Se llama "Your 15th Club" (Tu 15 abo palo). Este palo adicional no es otra cosa que la confianza.
Rotella plantea que la confianza de un jugador de golf es absolutamente clave en el desarrollo de la fortaleza mental necesaria para ser un ganador. Sostiene que la confianza hay que trabajarla tal como se trabaja el estado físico en el gimnasio. Así como cuando uno deja de ir al gimnasio pierde con el tiempo la fortaleza física adquirida, si uno no trabaja, o deja de trabajar, el tema confianza, el subconsciente mental tan necesario para jugar gran golf, también se debilita.
El autor presenta una serie de ejemplos, ejercicios y técnicas destinadas a fortalecer la confianza y el subconsciente. En mi opinión, es un libro muy interesante si uno previamente ha leido el bestseller de Rotella, "Golf is not a game of Perfect", donde describe sus técnicas mentales para mejorar el performance en una cancha de golf.
Pero lo más interesante por lejos del libro, son los capítulos 15 y 16 donde describe en gran detalle el proceso que compartió durante los últimos años con su cliente estrella, Padraig Harrington, incluyendo su espectacular triunfo sobre Sergio García en el playoff del British Open del 2007.
Este libro. escrito a fines de ese año y comienzos del 2008, no incluye, naturalmente, los tremendos éxitos del Irlandés al ganar el British Open y PGA Championship del 2008, pero al lector le queda claro que no es sorprendente que Harrington lo haya logrado dada su confianza, su actitud tremendmente ganadora y su tremenda disciplina para seguir una planificación, y un efectivo método mental en la cancha.
Vengo de una semana muy buena.......gané el Agosech de Granadilla con buen score el Martes, le gané a Michael Yeomans un buen match para llegar a la final del campeonato del club Seniors el Miércoles, y Viernes y Sábado jugué en forma espectacular el III er Abierto Seniors de Chile en el complicado links de Las palmas del Olivetto.
Estuve mentalmente muy fuerte, ya que mi objetivo era ganar e igualar el gran score que hice en Santo Domingo en el mismo torneo el año pasado. Lo logré con scores de 70 y 69, uno bajo el par para el campeonato.
Mi método mental funcionó a la perfección en Las Palmas, y pude mantenerme "in the zone" durante los 36 hoyos y especialmente en los hoyos finales de cada vuelta.
Hoy, sin embargo, no funcionó tan bien el método ya que tuve problemas en la final del Campeonato del Club, categoría Seniors contra el gran Tom Almojuela. Partí bastante bien, tratando de jugar como si fuera un torneo "medal" y no "match".......me funcionó bien hasta el hoyo 8, e iba 2 arriba,
Se llama "Your 15th Club" (Tu 15 abo palo). Este palo adicional no es otra cosa que la confianza.
Rotella plantea que la confianza de un jugador de golf es absolutamente clave en el desarrollo de la fortaleza mental necesaria para ser un ganador. Sostiene que la confianza hay que trabajarla tal como se trabaja el estado físico en el gimnasio. Así como cuando uno deja de ir al gimnasio pierde con el tiempo la fortaleza física adquirida, si uno no trabaja, o deja de trabajar, el tema confianza, el subconsciente mental tan necesario para jugar gran golf, también se debilita.
El autor presenta una serie de ejemplos, ejercicios y técnicas destinadas a fortalecer la confianza y el subconsciente. En mi opinión, es un libro muy interesante si uno previamente ha leido el bestseller de Rotella, "Golf is not a game of Perfect", donde describe sus técnicas mentales para mejorar el performance en una cancha de golf.
Pero lo más interesante por lejos del libro, son los capítulos 15 y 16 donde describe en gran detalle el proceso que compartió durante los últimos años con su cliente estrella, Padraig Harrington, incluyendo su espectacular triunfo sobre Sergio García en el playoff del British Open del 2007.
Este libro. escrito a fines de ese año y comienzos del 2008, no incluye, naturalmente, los tremendos éxitos del Irlandés al ganar el British Open y PGA Championship del 2008, pero al lector le queda claro que no es sorprendente que Harrington lo haya logrado dada su confianza, su actitud tremendmente ganadora y su tremenda disciplina para seguir una planificación, y un efectivo método mental en la cancha.
Vengo de una semana muy buena.......gané el Agosech de Granadilla con buen score el Martes, le gané a Michael Yeomans un buen match para llegar a la final del campeonato del club Seniors el Miércoles, y Viernes y Sábado jugué en forma espectacular el III er Abierto Seniors de Chile en el complicado links de Las palmas del Olivetto.
Estuve mentalmente muy fuerte, ya que mi objetivo era ganar e igualar el gran score que hice en Santo Domingo en el mismo torneo el año pasado. Lo logré con scores de 70 y 69, uno bajo el par para el campeonato.
Mi método mental funcionó a la perfección en Las Palmas, y pude mantenerme "in the zone" durante los 36 hoyos y especialmente en los hoyos finales de cada vuelta.
Hoy, sin embargo, no funcionó tan bien el método ya que tuve problemas en la final del Campeonato del Club, categoría Seniors contra el gran Tom Almojuela. Partí bastante bien, tratando de jugar como si fuera un torneo "medal" y no "match".......me funcionó bien hasta el hoyo 8, e iba 2 arriba,
miércoles, 8 de octubre de 2008
El poder está en el lado derecho
EL PATTERNING (el recuerdo inconsciente de patrones).
Cada tiro en la cancha de golf es sumamente complejo de realizar. Está la topografía de la cancha, las condiciones ambientales y, en situaciones de competencia, la presión que implica no poder fallar.
Lo natural en esta circunstancia es pensar en toda pieza de información que nos permita efectuar el tiro con éxito. Por ejemplo: apuntar para la izquierda del green, mirar la pelota, sacar suave, girar, llegar arriba, no echarse para atras, terminar, no perder el equilibrio, etc, etc, etc.
Pero ocurre que nuestro lado izquierdo del cerebro hace corto circuito con tanta información a recordar.
No digo que todas estas cosas no sean importantes, pero sólo cuando uno está practicando, ya que causan tremendo daño cuando uno está compitiendo.
La parte más poderosa de la mente está en el hemisferio derecho del cerebro y es la que visualiza, intuye e inconscientemente RECUERDA PATRONES (Patterns).
Ahora, las canchas de golf son todas relativamente de construcción similar. Esto implica que un golfista de experiencia ha pegado millones de tiros más o menos similares. Claro, los tiros en general tienen mucha complejidad, pero son muy similares.
En mi opinión, esta característica del Golf: ejecución compleja de tiros similares, cuadra extraordinariamente bién con las habilidades arriba mencionadas del hemisferio derecho del cerebro.
Lo que debemos hacer, entonces, al enfrentarnos a un tiro de golf, es permitir que nuestra mente recuerde los patrones que reconoce, y que la ejecución del golpe sea lo más "automática" o "inconsciente" posible.
Al gran Fred Couples, hace algunos años, le preguntaron en que estaba pensando antes de pegar un golpe. La respuesta fue: "en nada.....justo antes de pegar trato de recordar y visualizar un gran golpe que pegué en circumstancias similares".
Por aquí creo que va el secreto para mejorar el performance bajo presión. Pensar en muy pocos datos y entrenar la mente a concentrarse en los patrones del tiro.
Bob Rotella, el guru del golf mental y profesor de Padraig Harrington, dijo recientemente: "le enseñé a Padraig a sonreir lo más posiblemente en la cancha. Cuando uno sonríe piensa menos; cuando uno está serio, está pensando en demasiadas cosas". Por esto mismo me encanta la actitud de Felipe Aguilar en la cancha.......casi siempre sonriente y muy relajado.
Mi método contiene varios elementos que me han permitido mantenerme mucho más en "automático", o modo "inconsciente", en los últimos meses en la cancha de golf.
El "patterning", o la búsqueda inconsciente que hace la mente de patrones aprendidos a través del tiempo, y que es capaz de recordar al observar el tiro a realizar, es el elemento central del método.
Cada tiro en la cancha de golf es sumamente complejo de realizar. Está la topografía de la cancha, las condiciones ambientales y, en situaciones de competencia, la presión que implica no poder fallar.
Lo natural en esta circunstancia es pensar en toda pieza de información que nos permita efectuar el tiro con éxito. Por ejemplo: apuntar para la izquierda del green, mirar la pelota, sacar suave, girar, llegar arriba, no echarse para atras, terminar, no perder el equilibrio, etc, etc, etc.
Pero ocurre que nuestro lado izquierdo del cerebro hace corto circuito con tanta información a recordar.
No digo que todas estas cosas no sean importantes, pero sólo cuando uno está practicando, ya que causan tremendo daño cuando uno está compitiendo.
La parte más poderosa de la mente está en el hemisferio derecho del cerebro y es la que visualiza, intuye e inconscientemente RECUERDA PATRONES (Patterns).
Ahora, las canchas de golf son todas relativamente de construcción similar. Esto implica que un golfista de experiencia ha pegado millones de tiros más o menos similares. Claro, los tiros en general tienen mucha complejidad, pero son muy similares.
En mi opinión, esta característica del Golf: ejecución compleja de tiros similares, cuadra extraordinariamente bién con las habilidades arriba mencionadas del hemisferio derecho del cerebro.
Lo que debemos hacer, entonces, al enfrentarnos a un tiro de golf, es permitir que nuestra mente recuerde los patrones que reconoce, y que la ejecución del golpe sea lo más "automática" o "inconsciente" posible.
Al gran Fred Couples, hace algunos años, le preguntaron en que estaba pensando antes de pegar un golpe. La respuesta fue: "en nada.....justo antes de pegar trato de recordar y visualizar un gran golpe que pegué en circumstancias similares".
Por aquí creo que va el secreto para mejorar el performance bajo presión. Pensar en muy pocos datos y entrenar la mente a concentrarse en los patrones del tiro.
Bob Rotella, el guru del golf mental y profesor de Padraig Harrington, dijo recientemente: "le enseñé a Padraig a sonreir lo más posiblemente en la cancha. Cuando uno sonríe piensa menos; cuando uno está serio, está pensando en demasiadas cosas". Por esto mismo me encanta la actitud de Felipe Aguilar en la cancha.......casi siempre sonriente y muy relajado.
Mi método contiene varios elementos que me han permitido mantenerme mucho más en "automático", o modo "inconsciente", en los últimos meses en la cancha de golf.
El "patterning", o la búsqueda inconsciente que hace la mente de patrones aprendidos a través del tiempo, y que es capaz de recordar al observar el tiro a realizar, es el elemento central del método.
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