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jueves, 15 de julio de 2010

Agosech Araucarias

Es realmente difícil manejarse bajo presión. Lo pude comprobar hace pocos días en el AGOSECH de Araucarias, campeonato a 18 hoyos.

Tuve presión desde un comienzo, ya que este año no había jugado bien ninguno de los cinco torneos realizados hasta la fecha, debido principalmente a una lesión al codo, que no me había permitido practicar con regularidad.

Jugué en el mismo grupo con Felipe Taverne, y partimos la simultanea desde el hoyo tres. Yo estaba resuelto a hacer un buen score y decidí aplicar mi Método desde el comienzo, y con mucha disciplina.

Voy a dividir el análisis en tres partes, dos de 7 hoyos cada uno y, luego, los últimos 4.

Los primeros 7 hoyos, desde el 3 al 9, fueron tranquilos: jugué bien e hice par, erré un par de putts cortos para birdie, pero en términos generales jugué muy sólido. Bien concentrado y aplicando mi Método. Felipe hizo uno menos.

La segunda parte, Hoyos 10 al 16, para mí fue sencillamente espectacular. Hice 4 bajo el par con birdies en el 10, 11, 13 y 14, y buenos pares en los otros tres hoyos. Felipe hizo dos bogies en esta etapa, por lo que faltando 4 hoyos, yo le llevaba 5 palos de ventaja.Mi Método mental me permitió estar "in the zone" como nunca antes y jugué en forma perfecta.

Bueno, en los últimos 4 hoyos, ocurrió el desastre...... hice bogie en el 17 estando al medio y a 100 yardas (mal segundo tiro y tres putts de lejos), par en el 18 con mucha suerte (casi me fui al agua desde 140 yardas), bogie en el hoyo uno (mal segundo tiro al bunker) y doble bogie en el par tres hoyo final (gancho a la izquierda, papa en el approach).

Felipe estuvo muy bien en esta etapa, me puso mucha presión, e hizo uno menos, y al final los dos empatamos con 71 palos, par de la cancha. Gané el Torneo por mi mejor segunda vuelta (hoyos 10 al 18), pero quedé con un sabor muy amargo.

Claro, porque en los últimos 4 hoyos "arrugué" vilmente. ¿ Qué sucedió con el famoso método mental ?.

El primer error fue estar demasiado pendiente de cómo iba Felipe. Sé lo peligroso que es, y que no me iba a regalar nada. Lo segundo.....y asociado a lo anterior.....es que yo quería que terminara rápido todo, para ganar ya.......craso error......me salí del método y del presente, y me fui al futuro......dejé de emplear las técnicas para seguir en el método......planifiqué mal en tres de los cuatro hoyos finales......perdí la seguridad y confianza que traía, y me dió temor a perder.

No es primera vez que me sucede. La conclusión es que, bajo presión, hay que ser extraordinariamente disciplinado en dos ejes claves del método: la planificación de cada tiro, y la ejecución de las técnicas que permiten mantenerse en el presente.

domingo, 20 de junio de 2010

Lecciones del US OPEN 2010

Sin duda que Pebble Beach es una gran cancha de golf , y un tremendo desafío de golf.

Ganó el Norirlandés Graeme McDowell con par de la cancha. Mostró una gran fortaleza mental, planificó mejor que nadie, y fue el que menos putts hizo en todo el Torneo.

Impresionante fue la "arrugada" de Dustin Johnson, líder por 3 golpes al entrar al último día. Este jóven jugador ha ganado dos torneos del PGA Tour en Pebble Beach (2009 y 2010), por lo que estaba como en su casa. Sin embargo, el último día hizo 82, nada menos que 16 palos mas que los 66 que hizo el Sábado.

¿ Cómo se explica que un jugador profesional, 26 en el ranking mundial, que ha ganado dos veces en esta cancha, que había hecho 71, 70 y 66 en los primeros tres días del Open, pueda colapsar de esta manera ?.

Como hemos visto en otros artículos anteriores, el colapso o el "arrugue" al enfrentar situaciones de gran presión en el golf son legendarias, y ocurren con una frequencia impresionante.

¿ Qué es lo que le ocurrió a Johnson, en mi opinión ?.

lunes, 3 de mayo de 2010

Campeonato del Club de Golf (Prince of Wales Country Club) 2010. Campeón !!!!!

Jamás pensé que a mis 59 años podía ganar, por segundo año consecutivo, el Campeonato del Club del PWCC, en la primera categoría.

La verdad es que sólo se explica por la férrea aplicación de mi Método Mental, y mis cuatro años haciendo preparación física, los que me permiten estar muy relajado, claro, tranquilo, y sin nervios en los momentos de mayor presión. Estuve "In the Zone" desde la clasificación hasta la final que jugué contra un brillante jugador como es Diego Lizana.

En la clasificación hice un muy buen 74 para clasificar segundo, y para mi desconsuelo me tocó en el primer match contra Benjamín Bull, un gran jugador, múltiple Campeón del Club, pero que jugó mal la clasificación. El Mín me había ganado siempre en previos encuentros de Match Play, y es muy difícil de ganar.

lunes, 8 de marzo de 2010

El valor de la Planificación

UNA BUENA PLANIFICACIÓN DE CADA TIRO ES CRÍTICO PARA HACER MENOS PALOS, Y MANTENERSE "IN THE ZONE".

Han pasado un poco más de cuatro meses desde que Colombia nos arrebató el Título Sudamericano Senior en Los Leones.

No soy partidario de rememorar los desastres, pero en este caso haré una excepción, ya que creo que he descubierto algo muy fundamental en el Golf.

En esa ocasión, estabamos liderando cómodamente el Campeonato faltando 7 hoyos. Cambié mi planificación en el hoyo 13 de Los Leones (decidí pegar el Driver en vez de madera 3), e hice un triple bogey, después de quedar injugable en un cross bunker. Al final, este error me significó salir de mi método mental, y me subí 7 palos en los últimos 7 hoyos. Hice un 80, cuando pudo ser un fácil 74. Al final perdimos por dos palos.

Todo partió por un error de planificación.

Ahora, cuando uno planifica lo que va a hacer en la cancha, ya sea en las rondas de práctica, o durante el juego mismo, está haciendo algo realmente simple. De hecho, es lejos la actividad más fácil que tiene que hacer un golfista en su esfuerzo por hacer pocos palos.

Algunos ejemplos:

lunes, 5 de octubre de 2009

¡ IN THE ZONE !!!!! Campeón del Club PWCC 2009

Gané el Campeonato del Club del Prince of Wales Country Club (categoría máxima) por tercera vez. Lo hice 33 años después de la primera vez que gané, en 1976. También gané en 1994.
Una anécdota: para la semi, y la final, llevé al mismo caddie que en 1976, el querido Héctor (Luchito) González.

No hubiera podido ganar si no hubiera utilizado mi método mental, el que me permitió sacar adelante el Campeonato, especialmente en la final a 36 hoyos contra mi amigo y partner de toda la vida, Felipe Taverne. Creo que el hecho que Felipe y yo hayamos llegado a la final demuestra lo lindo que es el golf. No hay otro deporte donde uno pueda seguir competitivo rozando los sesenta años.

No hay duda que mi método mental fue la razón por la que pude ganar. Felipe que no estuvo en un buen día, es un contendor temible que puede dar vuelta un partido en cualquier momento. Antes, yo hubiera "arrugado", y el Método me permitió mantener mi performance, a pesar de un par de momentos críticos, cuando pensé que se me iba el partido.

Lo que pasó fue lo siguiente:

sábado, 8 de agosto de 2009

Comprobación científica

Sigo usando un método mental cuando estoy en la cancha, y me sigue dando excelentes resultados.

Es claro, eso sí, que en este apasionante y complejo juego jamás va a existir un método que permita un éxito en todas las oportunidades. Son demasiadas las variables que entran en juego para que algún método sea infalible. Basta recordar lo que le pasó a Tom Watson en el reciente British Open. Hizo todo bien, pero la hazaña más grande de la historia del golf mundial, se le escapó de las manos por un tiro que voló algunos centímetros demás, o una sutil ráfaga de viento que le jugó una inesperada mala pasada.

En consecuencia, el Golf requiere de altos niveles de paciencia. Pueden pasar semanas, o incluso meses, en que "las cosas no se dan", por situaciones de escasos milímetros. Putts que antes caían, ahora quedan en los bordes, o el fatal tiro "raro" que echa a perder una excelente vuelta. Cuando esto sucede, hay que tener mucha paciencia, y tener la tranquilidad de que los buenos momentos volverán en cualquier momento. Lo que no es recomendable es iniciar procesos de experimentación, producto de la desesperación. Esto es especialmente válido con el putter.

Como ya hemos visto, mi método mental se basa en que lo clave para jugar buen golf bajo presión está en la capacidad para "switchearme" al lado derecho del cerebro. El lado izquierdo es malo para el golf porque es demasiado lógico, demasiado "adulto" y demasiado negativo. Piensa en lo que sucedió en el pasado (ej: me fuí al agua en este hoyo el otro día), o en lo que pasará en dos hoyos más. Por otra parte, el hemisferio derecho gobierna la mente subconciente que es  es mucho más positiva y creativa. Está en el presente, visualiza mejor las soluciones a un problema, imagina muy bien y es muy creativo. Recuerda patrones y permite estar en un estado casi de ensueño ("in the zone"), óptimo para la problemática del golf competitivo.

Recientemente encontré un experimento científico realizado en EEUU con golfistas de bajo handicap que demuestran las bondades del "switcheo" hacia el lado derecho de la mente.

Unos veinte buenos golfistas participaron en el experimento controlado por la Doctora Crews de la Universidad de Arizona. Se trataba de medir la actividad cerebral a través de electroencefalogramas mientras los participantes trataban de embocar putts de mediana distancia bajo distintos grados de "presión" inducidas. Las principales conclusiones observadas fueron:

miércoles, 8 de julio de 2009

El "switcheo" al lado derecho del cerebro

Han pasado seis meses desde que escribí la cuarta parte de mi serie, Golf es 80% mental, y sigo progresando en la efectividad del método.

Gané Seniors en Araucarias con un score de uno bajo el par (72 y 69), y la verdad es que fue una excelente prueba, ya que el segundo día hubo mucha presión, con grandes jugadores como son Tom Almojuela y Michael Grasty persiguiéndome y, además, jugando conmigo en el mismo grupo, lo que tiende a acrecentar la presión.

Recientemente, ampliando mi método, he concentrado los esfuerzos en saber qué hacer entre tiro y tiro.

Lo que pasa es que el golf es uno de los pocos deportes en que uno tiene mucho tiempo para pensar entre tiros, demasiado tiempo, diría yo. Cuando uno está bajo presión, lo ideal sería no tener que esperar, y poder jugar mucho más fluidamente. Más aún, en campeonatos, el juego tiende a ser más lento aún, debido a la demora de los jugadores de los grupos que están adelante del nuestro.

Como hemos visto antes, cuando estamos bajo presión, tendemos a pensar demasiado, y el resultado es irnos al "lado izquierdo" del cerebro, el que gobierna la mente racional. Esto resulta fatal, ya que empezamos a cuantificar todo, comenzamos a pensar en lo que hicimos el hoyo anterior, y en lo que queremos hacer dos hoyos más adelante. Tendemos a pensar en la mecánica del swing y el resultado es que nos mecanizamos y rigidizamos. Tendemos a pensar en los peligros que acechan y perdemos la confianza. Al final, nada sale bien y el score es, probablemente, horrible de malo, y muy superior a nuestro performance normal, sin presión.

Bob Rotella, el famoso psicólogo del golf, le enseñó a Padraig Harrington a sonreir en la cancha porque "si estás serio, piensas demasiado, y mucho más que cuando sonries, o te ríes". En un artículo anterior expresé mi gran admiración por Felipe Aguilar porque está siempre contento y sonríe mucho en la cancha.

Ahora bien, lo que intento hacer es poder, a voluntad, "switchearme" desde el lado izquierdo del cerebro, al lado derecho. Ya sabemos que para jugar gran golf bajo presión el lado izquierdo no sirve, porque este lado del cerebro es malo para procesar mucha información simultanea. Conviene, entonces, estar en el lado derecho; el lado que gobierna la mente inconciente y que  nos permite "estar" en el momento presente. El lado de la intuición, de las sensaciones, de la paz interior, el lado que permite estar "in the zone"; el capaz de recordar automáticamente los complejos patrones de tiros que hemos realizado con éxito mil veces.

Encontré un libro muy interesante escrito por una neuróloga de Harvard que a los 39 años sufrió un derrame cerebral, y que le "borró" el lado izquierdo del cerebro, pero le quedó intacto el lado derecho. Tuvo que aprender a caminar, comer, hablar y muchas otras cosas de cero, pero, en todo momento pudo apreciar y disfrutar de las tremendas bondades del lado derecho del cerebro, incluyendo cosas como paz interior, sensaciones, vizualización, patrones y otros.

La autora, en este libro cuenta su historia de recuperación y de auto observación, desde el punto de vista de su propio expertise médico. Hoy es celebridad en EEUU y frequente invitada a los más importantes programas de TV y charlas en las universidades. Pero, para mí, lo clave es el capítulo en que describe las técnicas que propone para "switchearse" del lado izquierdo al derecho, y como mantenerse lo más posible en el lado derecho.

Para mí, algunas de sus técnicas, que son muy simples, son ideales para ser usadas entre tiro y tiro en la cancha de golf y, especialmente, cuando uno está bajo presión. Alguno de mis amigos me han visto haciendo unas cosas más o menos raras ultimamente, en la cancha, entre tiro y tiro. Hasta el momento parecen funcionar, pero para no hacer el ridículo más espantoso, me las voy a guardar para mí, por un tiempo, hasta comprobar que realmente funcionen.